Nuevo curso, nuevo baño ¡Refórmalo sin obras!

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¿Ha pasado casi todo el verano y aún no has hecho la reforma que querías hacer en tu baño? No te preocupes. No es tarde. Aún estás a tiempo de crear un espacio que marca tendencia, en cuestión de horas y antes de que empiece el curso.

Nosotros te proponemos dos soluciones: pasar de bañera a ducha en sólo tres pasos con nuestro Box Fiora, o revestir tu baño de antiguas baldosas con paneles que se instalan con un solo clic, nuestros Skin Panels.

Las dos opciones van a sorprenderte y, sobre todo, van a ayudarte a hacer la reforma soñada, sin obras, en muy poco tiempo y con la elegancia que buscas. Y además, su infinidad de texturas, tamaños y colores, harán que encuentres tu estilo entre todos ellos.

Box Fiora
¿Eres de los que quiere que tu ducha vaya a juego del resto del baño? Entonces Box Fiora es para ti. Gracias a este diseño, puedes colocar varios paneles sin necesidad de retirar los antiguos azulejos de la bañera, a juego con los colores y texturas del plato de ducha y del mobiliario. Y en sólo tres pasos:

– Retirar la antigua bañera y grifería.
– Conectar el desagüe con el nuevo sifón, y cubrir la superficie.
– Colocación del plato de ducha y paneles Box Fiora.

Skin Panels
Ésta es una de las nuevas colecciones de Fiora. Son los nuevos paneles decorativos de la marca, creados para vestir las paredes del baño con una solución perfecta, tanto para renovar espacios (se pueden colocar sobre antiguas baldosas), como para dar vida a las paredes de nueva construcción. Y todo ello, sin obras: están preparados para colocarse con simple cola adhesiva sobre la pared (a juego con el color del panel) y encajarse entre ellos con un solo clic. Si quieres saber todo sobre ellos pincha aquí. Y si quieres ver un vídeo sobre cómo se colocan nuestros Skin Panels, te lo mostramos.

Fiora Skin panels

Fiora Skin panels

Fiora Skin panels

Fiora Box

Fiora Box

Dúchate, pero hazlo bien

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¿Quieres celebrar con nosotros el Día Mundial de la Salud? Nuestra propuesta es muy sencilla: te refrescamos cuatro buenos hábitos bajo la ducha y tú te encargas de compartirlos, para que nos se nos olviden a la vuelta de la esquina.

Hace ya un tiempo que la Organización Mundial de la Salud nos recordaba cuál era la ducha perfecta: no debería exceder nunca de los 5 minutos de duración ni de los 95 litros de agua. Sin embargo, muchos de nosotros no lo hacíamos bien. Así que éste será el primer hábito a tener en cuenta: usar la cantidad de agua adecuada para que el consumo sea sostenible. Pero, además de este consejo, ahí va alguno más para disfrutar de la mejor ducha cuidando también de tu cuerpo:

Jabones.
Si nos duchamos más de una vez al día, porque haces ejercicio o tienes un trabajo de mucho esfuerzo físico, intenta no usar jabón en todos los momentos. Y cuando lo uses, ten en cuenta que respeta el pH de tu piel, que debería oscilar entre los 5 ó 6 grados.

Temperatura.
Los contrastes de agua son muy beneficiosos para activar la circulación. Pero si no te atreves con las corrientes frías, al menos, no te pases con el calor. Pon el termostato más cerca de los 30 ºC que de los 40 ºC; aunque no lo creas, te relajará más la temperatura templada, mientras que la caliente podría agravar problemas circulatorios como las varices.

Secado.
Una parte de la ducha a la que muchos no prestamos la atención adecuada, pero igual o más importante que el ritual anterior. A no ser que hayas utilizado un aceite hidratante corporal, que necesita ser absorbido lentamente por la piel sin secarte, esmérate en el secado de tu cuerpo. Especialmente, en las zonas interdigitales de manos y pies, para evitar la aparición de hongos.

¡Disfruta de una ducha saludable!